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30 marzo, 2011

Furtum

Le robe de los labios a Gina una idea que me regresó a este mundo del palabrerío, en el sentido llano y liso, de la palabra; palabrerío. Esque me impresiona que estuve buscando por meses qué escribir y veía en los lugares más equivocados, muy fuera de mi. Hasta que pude recordar que todo esto lo traigo dentro, todo esto. O ta vez, sólo me faltaba saturarme de TODO para seguir con esto, presiento que se vienen cosas increibles de contar. Que gusto estar de vuelta.

11 enero, 2011

Tempus Fugit

Ahora no es tan difícil, porfin, que puedo ver en retrospectiva, me rio de mi mismo, por tratar más de 10 meses de -escribiralgomuybueno-.



Me doy cuenta que -escribir- era en lo único que no debía pensar. Sí me desesperé de no poder poner dos lineas por meses, ahora pongo entradas en reversa y lo nuevo es viejo. Y sigo feliz por estar aquí.








"Se me había detenido el tiempo, Gin."

25 diciembre, 2010

Capút

Una derrota más. Se escapan las palabras, se niegan a salir por mis labios. Se niegan a llenar la pantalla de Caleidoscope.

01 diciembre, 2010

Et vidit Deus quòd esset bonum

Siento todo, desde la silla en donde me siento hasta frío. Y también la luz que entra por mis ojos, mis dedos en las teclas, la tela del suéter sobre mi piel, mis labios resecos, el tic-tac del reloj, comezón en mi pie, hasta siento mis uñas crecer. Mi oreja está caliente, retumba mi corazón y mi lengua toca mi diente, alzo una ceja, me pica la cabeza y una mancha en mi lente izquierdo que me impide ver. Me duelen mis brazos, me molestan los hombros y comezón en mi muslo, mi saliva sabe a pasta de dientes y rugen mis tripas.
Soy todo, desde tristeza a felicidad, excitación, pasión, vergüenza, cansancio, ilusión, melancolía, frustración y sed, lujuria, confianza, decepción, flojera e impotencia. Siento nervios, dolor y risa y tedio, locura, miedo, diversión, confianza, sueño, calor, euforia, orgullo, hambre, simpatía, deseo, temor. Hasta siento gusto y me parece muy bien, me da el doble de gusto.

21 noviembre, 2010

Clepsidra

Quiero dejar mis manos quietas y que mis ojos sean mis nuevas manos.
No moverme y sentirte entre miradas. Llorar para mí y que seas mi alivio.
Dejaré de caminar para que mis nuevas piernas sea mi corazón.
Quedarme quieto y abrazarte entre latidos. Reír para ti y que seamos la perdición.

Cerraré la boca para que mi mente sea mis nuevos labios.
Estaré tranquilo para fugarme en silencio. Voy a desaparecer para nosotros, yo seré tu tormento.

17 noviembre, 2010

Gasolina

A eso de las 12:20PM salía de mi casa, me subo al coche, bajo las ventanas. Arranco, llego a la esquina volteo hacia la izquierda y veo que no vienen coches, así que acelero y de pronto, ya con el volante girado hacia la derecha, una sombra negra y redonda se cruza frente a mí y la impacto de lado. Veo por el espejo lateral izquierdo como una extraña motocicleta de tres llantas se ladea y sus ocupantes salen volando, uno vestido de negro y otro de blanco. Me detengo a escasos 20 metros y me bajo corriendo, veo que uno de los tripulantes, el de playera blanca, se levanta y el otro, de playera negra, está debajo de la moto con una pierna atorada. Ambos tenían un aspecto de motociclistas, el de negro con barba de chivo, el de blanco con tatuajes. El de negro más grande que el de blanco y el de blanco más chico que yo; lo primero que pensé fue que cuando se pararn me iban a reventar, pero ya estaba ahí. Pronto levanto la moto tomándola del manubrio, me ayuda un transeúnte, el de playera blanca, levanta al de camisa negra cargandolo y mientras todo eso pasa el tapón del tanque de gasolina se cae y empieza una cascada del derivado de petróleo. Mientras yo y el otro levantábamos la moto, el de camisa negra me dice -Soy discapacitado, mano- a lo que yo no contesto nada. El de playera blanca lo acomoda en el asiento y yo me quedo ahí parado, mojandome en gasolina y preguntando si -¿está bien?-. Él dice que sí, se levanta la manga, descubre un brazo lleno de tatuajes y en el codo un raspón típico de una caída de moto. -Tienes que fijarte para los dos lados antes de salir- y yo le digo que tiene que -usar el sentido de las calles-. Me dice que le dé -Un cincuentón para mi brazo o ya como va; un cien-. Yo saco mi cartera, veo que tengo un billete de 20 y uno de 200 así que le digo -Sólo tengo 30, si quieres te los doy- él me dice que si, que -De menos para una venda para su brazo-, se los paso, me volteo y me voy. Todo quedó en un raspón y 30 pesos. (A eso, en la ciudad de México, se le llama suerte). Me subo al coche, arranco y apesto a gasolina. Todo el día y lo digo con pesar, lamento mucho su herida, pero que apestoso recordatorio tendré.

29 octubre, 2010

Cuatro temas.

I. Hasta que me venza el sueño o le pierda el miedo al tiempo.
No quiero dormir.
Tengo miedo de intentarlo.

Miedo a no poder cerrar los ojos
ó
terror por no querer abrirlos.

Quiero dormir cansado, sin darme cuenta,
sin saber que hago.

Y soñarte, con diferentes caras,
dándome cuenta que eres muchas mujeres en una.

II. Hasta que me venza el miedo o le gane al dolor.
Tengo sueños recurrentes,
a veces imposibles,
otras irrecordables.

Pega soñar mentiras,
vivir el duelo de lo que no es,
encontrar una pared donde hubo alegrías.

Todo nos estuvo esperando
tal y como lo dejamos
al cerrar los ojos.

III. Hasta que me caiga de hambre o el ayuno sea de diario.
No me venzan las tentaciones,
que sean más fuertes mis oraciones,
que en ellas, siempre te pida más dones
para alabarte y servirte con mis acciones.

Concédeme la visión para escoger el bien
y la gracia de siempre serte fiel.

Concédeme la justicia que merezco,
que se haga tu voluntad
y eso será lo que más agradezco.

IV. Hasta perder la cordura o adoptar a la razón.

El loco corre viendo al cielo,
el sabio mira el suelo.

El sabio, vive en su mundo,
preocupado por las cosas del mundo.
El loco, vive encerrado en su mundo,
preocupado por cómo salir del mundo.

¿Quién es más culpable?
¿Quién es más libre?
¿Quién siente más?
¿Hacia dónde se inclina mi balanza?
Perder la cordura. Adoptar la razón.

27 octubre, 2010

Me ladran

Nunca tuve tanto horror. Pasé una hora rodeado de extranjeras y hasta ahí uno diría, -eso no da horror-. Error.
Llegué y me senté en la primera computadora que vi, sin notar que a un lado había una mujer de una rubia cabellera. Ella era tan extraña y yo tan distraído. Comencé a teclear mis claves y contraseñas, de pronto otra cabellera güera se sienta pero de mi otro lado. Unos 10 tranquilos minutos después, estas dos mujeres se pillaron en Facebook y notaron que sus cabelleras rubias compartían la misma sala de computadoras y estaban sentadas a un hombre de distancia. Una se levantó de su lugar y le dirigió algunas palabras extrañas, la otra la saludó y platicaron un momento, como personas normales y decentes. Una vez que se les acabó la decencia, la mujer que se levantó, se sentó y comenzó mi calvario. De pronto me di cuenta que se estaban comunicando de un lado al otro, una hablaba y la otra contestaba. Para cuando tuve que dejar de hacer lo que hacía, ya era un cinismo brutal, estaban las dos volteadas hacia mí, platicando en... ¿Flamenco?, ¿Ucraniano?. -¡Diablos!- Pasaron 3 minutos y la situación no cambió, lo más simpático sucede ahora, me estaban hablando a mí, en su lenguaje. Yo sin pista alguna de lo que les sucedía me dispuse a ver el monitor de la que estaba sentada a mi derecha, y noté que quería imprimir, así que dije -¿Ah, quieres imprimir?- y como ella estaba tan ocupada hablándome en su lenguaje nunca pensó que tal vez, no tenía la más mínima idea de lo que decía, así que le dije -Aprietas imprimir y vas a la maquina a recogerlo- indignado de que no intentara si quiera pronunciar palabra en castellano. Antes de que se fueran (porque al final de cuentas pareció entenderme) le dije -Excuse me, I only speak english besides spanish. Do you speak english?- Ella contesta -¡Oh yes!- super contenta y yo le digo -So, you understand spanish?- y ella dice -More less- y yo les digo hablando lo más rápido que puedo -Lasodio. Nuncaensuvidamevuelvanahablareneseidiomamujerestanmaleducadascomoustedesnuncahubo- y ellas con la cara que tenía yo hacía unos minutos, me dijeron -What?- y yo les digo -I said "Have a nice day"- ellas sonríen, yo sonrío y todos los mexicanos que me oyeron se botaron de la risa. No las odio, pero la emoción del momento ameritaba que alguien les dijera algo que no entendieran.

14 octubre, 2010

El Sindrome Günter

-Este viernes, fiesta en tú casa.-
Te dicen algo que ni quieres, ni entiendes, ni crees, ni sabes, ni es y dices que si. A la mera hora nunca llegan a la fiesta y ya estaba todo puesto.
Metáfora.

07 septiembre, 2010

Pietr y el Lobo.

Sus patas sobre el suelo cual columnas de concreto, se yerguen frente a Pietr. Hay nieve brillando al sol, corre el viento con su aroma a pino y tierra. Pietr viste una playera bordada en las orillas del cuello, faja roja, pantalón obscuro, siempre con su buen par de botas.

Por un segundo nadie tiene miedo, sólo se miran y todo pasa dentro de sus ojos, toda la escena la observan un par de timbales que pelan los ojos para mirar. El Lobo jadea fuerte y Pietr apenas respira, como si diera a entender que Lobo puede tomar todo el aire que quiera. El perro se perfila hacia adelante con los ojos clavados en los de Pietr. Unos violines se mueven rápido, siempre dispersos entre los helechos. El Lobo comienza a correr y al mismo tiempo remontan el vuelo unos patos que se asustan con la reacción del can. Pietr, inmóvil cierra los ojos, el jíbaro corre hacia él con una velocidad increíble, toma impuso con las patas traseras y salta sobre Pietr pero nada pasa, el Lobo lo atravesó cual dedo jugando con la llama de una vela. El Lobo cae del otro lado, mira hacia atrás y encuentra a Pietr de espaldas, remonta su ataque tirando una mordida al antebrazo pero sus mandíbulas no pueden tocarlo, de nuevo lo atraviesa. El perro cesa en seco el ataque porque un pájaro se posa en el hombro del muchacho, Pietr voltea y ve de nuevo al perro, el pájaro hace unos chiflidillos y del hombro, pasa a una rama de un árbol con flores rojas. En el cielo vuelan oboes.
El Lobo se confunde, no sabe lo que mira. Él se siente tan fuerte, tan poderoso y aún así no logra tocar a Pietr. La nieve se derrite, el sol ha avanzado y ahora pega sobre ellos. Parece que llevaran años ahí parados, viéndose respirar mientras las flautas transversas bailotean colgadas de los árboles. De pronto una bala entra en el muslo izquierdo del Lobo, era hermosa, viajó por el campo destellando luces entre los árboles, su punta de plata combina con la sangre de jíbaro que cae lento al suelo. Pietr se acerca al Lobo y estira su mano, el Lobo por instinto lo muerde y sus colmillos se afianzan con fuerza a la carne de Pietr, la sangre que toca la lengua del Lobo lo enloquece, los dos están envueltos en frenesí.
Otra bala plateada vuela por el cielo y el Lobo deja de apretar.